Los últimos días en Sydney los hemos pasado con Fer, un amigo de Madrid que igual que nosotros ha dejado de lado el trabajo para viajar y aprender inglés, sólo que él nos gana porque va a estar así un año.
Fer nos preparó una ruta por las Blue Montains que están cerquita de Sydney y se vino con su compañera de piso, Marta. Fuimos hasta Blackheath para bajar por un cañón lleno de vegetación con alguna cascada bastante interesante.
Fer nos preparó una ruta por las Blue Montains que están cerquita de Sydney y se vino con su compañera de piso, Marta. Fuimos hasta Blackheath para bajar por un cañón lleno de vegetación con alguna cascada bastante interesante.
Govetts Leap Look Out
Todo por la foto
Gallo Lira. Fer, que es un entendido de los pajaricos, nos dice que es una joya de la fauna.
Ansia por escalar
Yo me empeñé en ir a ver también las "Three Sisters porque es la típica foto de las Blue Montains, a pesar de que Fer ya nos había avisado de que era una turistada. Lo que no aparece en las fotos es el mirador de 2 plantas que hay en frente y los autobuses de turistas aparcados justo delante. La verdad es que tanta accesibilidad le quitan glamour a las "3 hermanas" que yo me las esperaba encontrar al final de una dura jornada caminando y no detrás de un parking. En domingo debe ser horrible, porque todo el transporte en Sydney cuesta 2$ y se masifica.
Al día siguiente nos fuimos a hacer un paseo, también muy típico, por la costa desde Coogee a Bondi. Vas por acantilados muy chulos y las playas molan, llenas de surferos, pero hay que decir que el paseo está totalmente edificado.
En la foto no se aprecia pero alguno de los surferos tenía en torno a 70 años. Aquí es algo normal ver a gente de esa edad cogiendo olas como nadie.
Paseando por estos acantilados tuvimos un interesante debate sobre chiringuitos en la playa sí o no, porque en Australia en general no los hay. Detrás de la playa normalmente tienen su zona ajardinada con barbacoas y puede que algún restaurante. Pablo y yo creemos que un chiringuito en la playa te da la vida mientras que a Fer le parecen un ataque contra la Naturaleza. Estamos de acuerdo que las casetas de plástico con sillas de Mahou rojas destrozan el paisaje pero los revistes de madera, les plantas unos cojines blancos y cambias Georgi Dan por música chill out y te queda un garito de lo más mono en consonancia con el entorno.
En la foto no se aprecia pero alguno de los surferos tenía en torno a 70 años. Aquí es algo normal ver a gente de esa edad cogiendo olas como nadie.
Paseando por estos acantilados tuvimos un interesante debate sobre chiringuitos en la playa sí o no, porque en Australia en general no los hay. Detrás de la playa normalmente tienen su zona ajardinada con barbacoas y puede que algún restaurante. Pablo y yo creemos que un chiringuito en la playa te da la vida mientras que a Fer le parecen un ataque contra la Naturaleza. Estamos de acuerdo que las casetas de plástico con sillas de Mahou rojas destrozan el paisaje pero los revistes de madera, les plantas unos cojines blancos y cambias Georgi Dan por música chill out y te queda un garito de lo más mono en consonancia con el entorno.
Nos despedimos de Australia con la sensación de que es un país dónde se vive bien porque los aussies (así es como se llaman a sí mismos los australianos) tienen un nivel de vida muy bueno, con sueldos altos y, por lo que nos cuentan, tampoco se matan a trabajar pero es que a ellos el trabajo no les falta. Digamos que viven tranquilos.
Aunque a la hora de salir, nosotros preferimos el "spanish life style", somos más de pintxopote y tapeo de día que de beber kubatas hasta caer redondo.
Sí que hay que reconocerles un mérito y es su respeto por los bienes públicos: barbacoas, parques, baños, etc están siempre limpios porque la gente los cuida y eso es un gustazo.
Nos parece un lugar ideal para ir a estudiar inglés, pero mejor con VISA de working holiday que te permite trabajar para poder sobrevivir en el país de los cafés a 5$.





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