lunes, 21 de diciembre de 2015

Contigo, al fin del mundo


Ya han pasado 5 meses que volvimos y ahora toca echar la vista atrás. Y es que últimamente me ha dado por mirar fotos del viaje y estoy alucinando todavía, me parece medio mentira y medio increíble la cantidad de paisajes impresionantes que hemos visto por ahí y, quizás, demasiado rápido para poderlos apreciar en su plenitud. Pero estoy totalmente satisfecha y puedo decir con enorme felicidad: ¡sueño cumplido!

Ha sido una experiencia maravillosa, enriquecedora y, sobre todo, muy divertida. Si, al fin y al cabo, nos vamos a pasar 4 días por aquí, por lo menos que los disfrutemos. De eso se trata la vida, ¿no?

También ha sido una prueba de fuego como pareja, porque es muy fácil viajar cuando vas a hotelazos de todo incluido con vistas a la playa, ahí ¡qué pega vas a poner! Pero cuando te pasas seis meses seguidos juntos toooodos los días y prácticamente toooodas las horas del día, decidiendo qué hacer, qué ver, dónde comer y dormir sin salirte del presupuesto, ahí las cosas cambian.... y lo hemos superado sin acabar tirándonos de los pelos. Esto se merece, mínimo, un aplauso.
Y aquí va mi aplauso para Pablo en forma de post, por ser un gran compañero de viaje. Aunque él dice que no discutimos porque yo soy muy tranquila, la verdad es que tiene una paciencia infinita y es bastante difícil hacerle enfadar. Y es que tiene buen carácter el chaval. Da gusto viajar con alguien que no se queja absolutamente de nada, que se emociona con cada sitio dónde vamos y que lo quiere disfrutar al máximo. Es como viajar con un niño que llega a un sitio nuevo y lo vive con emoción, que quiere hacer de todo y no tiene prejuicios. Por eso me gusta viajar con él, aunque también me vuelva loca y sea agotador y "medio odioso" ir siempre detrás con la lengua fuera. Pero, si fuera de otra manera, me hubiera perdido muchísimas cosas.

Gracias por hacer mi sueño realidad, por vender tu coche para hacerlo posible, también por dejarlo todo atrás y venirte a Vitoria... En definitiva, gracias por acompañarme en esta aventura.