Llegamos al país de los kiwis. Los neozelandeses nos están pareciendo gente simpática y amable. Eso sí, no se les entiende nada! Ya nos habían avisado que tienen un acento peculiar. Hay mezcla de descendientes de ingleses y maories.
Si Sydney no era ciudad para viejos, Nueva Zelanda está preparada para abuelos. Muchas rutas las tienen asfaltadas, con pasarelas y escaleritas hasta con barandilla. Todo está preparado para el turismo de todas las edades y, sobre todo, para recorrerla en autocaravana.
Nosotros habíamos alquilado una furgoneta preparada para dormir que es bastante más económico (aproximadamente la mitad).
Recogimos la furgo y nos fuimos a recorrer la Isla Norte.
Comenzamos por Auckland pero la verdad es que no tiene nada más que miles de casas con jardín y, en el centro de la ciudad, una torre desde la que puedes hacer una especie de caída libre por apenas 300$. Nos subimos al Monte Edén que es un pequeño volcán con un mirador en su cráter con vistas a toda la ciudad.
El resto de la semana ha sido bastante completita.
LUNES: CUMPLEAÑOS EN LA TIERRA MEDIA
Para empezar en plan freaky del Señor de los anillos, nos fuimos a Matamata que es dónde montaron la aldea de los Hobbits. Es una turistada total pero nos pareció chulo porque lo tienen conservado con todo tipo de detalles.
Por la tarde nos fuimos hacia la costa Este en busca de una playita. Según llegamos se confirmó que tenían razón los amigos que nos habían advertido que tuviéramos cuidado con los tiburones. Vimos uno nadando a escasos 5metros de la orilla, lo vimos tan cerca que casi nos hacemos un selfie con él!
MARTES: EL DÍA QUE TODO SALIÓ BIEN.
Nos fuimos hacia Rotorua, es la zona con más actividad geotermal del país. Hay multitud de parques con géiseres, lagos de lodos burbujeantes, aguas termales humeantes, etc. Siguiendo el humo que salía de una montaña nos metimos "sin querer" por la puerta de atrás del parque Te Puia dónde hay de todo, lo más espectacular es un géiser junto a un lago azul.
Después encontramos de pura casualidad una piscina natural donde confluyen 2 ríos, uno de agua caliente y otro de agua fría en plan Spa. Aquí no nos colamos que ésto era gratis.
Los Spas naturales lo que tienen de diferente con los artificiales es que de los primeros sales oliendo mal. Así que, buscando unas duchas, nos encontramos con las piscinas municipales de Taupo. Por 7$ tienes piscina interior y exterior y además unos toboganes supuestamente para niños en los que puedes ver tu vida pasar en diapositivas. Era como el Dragon Khan pero oscuro y con agua, pero a mi me encantaron porque es la primera vez que le veo a Pablo pasar más miedo que yo. Sus palabras literales fueron: ¡no he pasado más miedo en mi vida! Al bajar nos echó la bronca el socorrista porque resulta que por esto teníamos que haber pagado a parte.
Por la noche dormidos junto al lado Taupo con vistas a nuestro próximo destino. Para terminar con el free day el camping también nos salió gratis. Llegamos cuando la oficina estaba cerrada y nos fuimos antes de que abrieran (no fue intencionado, lo juro!) así que no supimos a quien pagar...tal vez hubiera algún timbre para avisar a los dueños, tampoco buscamos mucho.



