domingo, 15 de marzo de 2015

Nueva Zelanda. Bajando por la Costa Oeste de la Isla Sur

Abandonamos las playas del Norte y vamos bajando por la Costa Oeste rumbo Fiorland (tierra de fiordos, como su propio nombre indica). Por el camino hay unos cuantos sitios que merecen la pena.
Hacemos parada en Punakaiki para ver las Pancakes, unas formaciones rocosas que los neozelandeses le han visto forma de tortitas y le han plantado ese nombre. Lo mejor es que aquí sí que pudimos ver montones de delfines, pero a lo lejos claro.


Sacamos 50 fotos para conseguir que se vieran esas aletillas y ni una les pillamos saltando.

Hacia la mitad de la Isla Sur se encuentra en Monte Cook, el más alto del país (3.754m). En la cordillera que lo rodea hay varios glaciares. Los más famosos son el Franz Josef y el Fox, ambos muy accesibles con su caminito preparado para turistas. 

De camino  al Franz Josef hay varias cascada

En NZ son extremadamente precavidos y no nos dejan acercarnos mucho al glaciar. Un ranger de cartón te prohibe el paso.

Glaciar Franz Josef

Es ver un glaciar y a quién no le apatece darse una duchita fresca.

Bautizo a la vasca. Detrás mío se formó un corro de japoneses sacándole fotos también.


Glaciar Fox
Cerca del Fox está el lago Matheson, que está perfectamente situado para reflejar la cordillera del Cook. Tenemos suerte y lo vemos totalmente despejado porque es realmente bonito.

Bordeando el lago. Han hecho un paseo que nos recuerda a Salburua...salvando las distancias


Entre los japoneses se ha debido de poner de moda sacar fotos a peluches en sitios cool
Es el segundo que vemos haciendo esto. Ya tienen moral de cargar con el peluche a todas partes.

El resultado queda gracioso la verdad

Después de los glaciares, seguimos carretera hacia el sur y vamos parando. Cerca de la carretera hay varias cascadas y pozas de agua.



Otra moda es la de hacer montoncitos de piedas al lado de rios y playas. ¿Alguien sabe lo que significa? ¿O es solo por demostrar habilidad?


De camino hacia las pozas o Blue Pools


Esta vez soy yo la valiente, el agua estaba congelada.



A todo hay quién gana y siempre hay alguno más valiente que se tira desde el puente....



Después del remojón nos vamos hacia el parque nacional del monte Aspiring. La carretera va bordeando unos lagos y así se nos hace más amena la kilometrada que nos estamos pegando.



Al día siguiente desde el pueblo de Wanaka hacemos una rutita para estirar las piernas al Roys Peak. Subimos a 1.587 metros, vamos, el Gorbea de aquí pero con unas cuestas del infierno...todavía tengo agujetas en los gemelos.






Pablo aprovechando para entrenar trail running en la bajada







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